Esta es la pregunta que cientos de jóvenes se realizan al momento de elegir una carrera, soy malo en matemáticas; sin embargo, más allá de una aparente «falta de habilidades» se esconden múltiples cuestiones que no son limitantes para estudiar una ingeniería.

Contestar esta pregunta depende de varios factores, primero debemos resolver el tema de creerse «malo en matemáticas». Al hablar de este tema puede que estemos padeciendo de algunos de estos problemas:

En ocasiones ser «malo en matemáticas» es tenerles miedo

Como estudiante, los exámenes pueden ser aterradores y las matemáticas pueden generar ansiedad o episodios de estrés, sobre todo si pensamos en las probabilidades de fallar. Esto provoca que al pensar en aritmética o álgebra tengamos miedo a enfrentarlas porque creemos que no somos buenos haciéndolo. Sin embargo, mientras más ansiedad nos causen, el efecto se intensificará y peor nos desenvolveremos, reafirmando nuestra falsa creencia. Es necesario salir del círculo y demostrarnos a nosotros mismos que la limitante está en nuestra mente y es miedo, no una falta de habilidad.

No tenemos bases firmes

Nuestra formación profesional comienza desde pequeños y si desde el inicio no contamos con alguien que nos ayudara a implantar buenos cimientos, puede ser que, al momento de estudiar cálculo diferencial, los problemas sean bastante notorios. Sin embargo, todo tiene solución. Es posible resolver los problemas de aritmética y matemáticas simples, teniendo la ayuda de alguien que nos asesore y nos lleve paso a paso hasta lograr tener bases sólidas.

Si deseas estudiar una ingeniería y crees «ser malo» en matemáticas hay ciertos elementos que no debes perder de vista:

No hay ingeniería que no tenga bases matemáticas

Para las ingenierías, tener habilidad matemática es primordial, ya que sienta las bases para aprender y desarrollar otras habilidades. Por ello, en los planes de estudios encontrarás que las materias relacionadas al cálculo y a la lógica, forman parte del tronco común.

Pero, si estás convencido de que puedes hacerlo, hazlo

Si crees ser «malo en matemáticas» pero te apasiona la robótica o en realidad te ves convertido en un ingeniero civil ¡cumple tu sueño! Ve por aquello que estás convencido que es para ti y aférrate a tu objetivo. No quites los ojos de la meta, hasta que llegues a ella.

Tu esfuerzo valdrá la pena

Sí, es un hecho de que te costará trabajo, tómalo en cuenta, y quizá sea la lucha más grande que realices en tu vida, pero al final, saberte ingeniero, aunque eras «malo en matemáticas» será una de las victorias más dulces que puedas probar. Tu esfuerzo y tu voluntad serán tus herramientas más poderosas para luchar contra todo.

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Referencia: Vida Universitaria

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